
De esos grupos locos, uno consolida a su verdadero grupo de amigos: cómo olvidar la clase de física cuando conocí a CC y de ser 4 personas, acabamos los dos solo como tristes tigres, o el hueco de la Richi, donde se hacen amistades de un minuto y se habla de sexo mismo diario chicha; y donde La Truji me preguntó si era del otro bando con la sinceridad que la caracteriza. En los pasillos universitarios, también conocí mi primera ilusión y frustración amorosa con sabor a Norte... Ahhhhh de saber lo mongol que me veía otro gallo hubiera cantado!Tantos amigos a los qué agradecer, tantos gestos que uno a estas alturas se pregunta, cuántos de ellos me saludarán de corazón en un día de verano por las calles limeñas; yo sé que los sentimientos verdaderos no vienen en el pack universitario, y que ahora todos desfilamos (aunque un amigo no lo quiera admitir), bajo el cuchillo de la competencia.
Inequívocamente,la vida médica nos ha seguido en cada hospital, en cada lugar donde estamos, cada paciente, cada síntoma, cada grito de dolor aturde, empalaga, pero finalmente nos hacen darnos cuenta que también son seres humanos. Cada paciente ha dejado huella en mi vida, y he aprendido a ser mejor persona con ellos, desde aquél que tenía la más simple de las gripes hasta aquella niña que nunca pudo ser diagnosticada y con quien dibujaba y hablaba de la farándula.
El camino es largo y ajusta, no me veo aún entallado en scrubs ( y sinceramente los detesto) pero me maravilla (y just at the same time me atribula) el hecho de saber que la vida realmente comienza ahora. Ya sea en Essalud, en Minsa , en la cochera de un casino como paramédico espero que lo que nos aguarde sea aún más woutástico y fantabuloso de lo que imaginamos; quiero decir me equivoqué con mis temores acerca de la lealtad y verdad de las personas y espero reafirmar mi diestra como médico richiano y sobre todo como dice mi querida Luz Parra ,en ser una buena persona.