miércoles, 28 de octubre de 2009

No hay reloj que de vuelta hacia atrás


Luego de una largo vacío inspirador y estudiantil ,vale la pena señalar, vuelvo para realizar un feeback mental de los sucesos en los últimos 6 años, la etapa universitaria.

Es increíble ( y satisfactorio...) saber que ya han transcurrido 6 años desde que pisé la Richi, y es más... me siento tan payaso al darme cuenta que pronto entraré al internado y fungiré de médico. Es que la verdad , nunca he hecho nada productivo por mi existencia (just living..) y como que ya es hora no?


Desde que dejé el colegio, tuve una maraña de posibilidades a seguir (me considero bastante capaz ) y finalmente Medicina fue elegida no por cuenta propia. Recuerdo claramente cuando entré por primera vez al salón del primer piso, rodeado de otros chibolos y no tan chibolos, rodeados por un sinnúmero de carpetas negras y un gran Ecran delante. Todos aterrados, todos mirándose los rostros con tal de caer bien, o buscar alguien con quien no pasar tan miserablemente su primer día. Al son de la pregunta , porqué elegiste Medicina? mi ser fallido , granudo y poco producido sin titubear musitó: "Por que mis padres me obligaron." Y de pronto, la carrera universtaria dio comienzo. Tal vez no pienso en otra carrera mejor que la mía,por tres cosas: una que representa un desafío mental, es un reto lograr empatía con las personas; y porque, al ser una persona "Showinista", adoro de las alabanzas y que me pregunten sobre cosas en las que sé que puedo lucirme (como la clínica ).


Al mismo tiempo, vienen a mi mente, los grupitos que hay en la universidad, más perfeccionados que los del cole, los nerdies, los fashionistas (:D), los populares, los que no pintan, los juergueros, y demás combinaciones y adiciones posibles.Recuerdo las caras y figuras infantiles de mis compañeros que gracias al bisturí, espejo, buen gusto , y relaciones ociales sufrieron una metamorfosis pokemoniana de la cual yo tb forme y formaré parte hasta el final de mis días.



De esos grupos locos, uno consolida a su verdadero grupo de amigos: cómo olvidar la clase de física cuando conocí a CC y de ser 4 personas, acabamos los dos solo como tristes tigres, o el hueco de la Richi, donde se hacen amistades de un minuto y se habla de sexo mismo diario chicha; y donde La Truji me preguntó si era del otro bando con la sinceridad que la caracteriza. En los pasillos universitarios, también conocí mi primera ilusión y frustración amorosa con sabor a Norte... Ahhhhh de saber lo mongol que me veía otro gallo hubiera cantado!Tantos amigos a los qué agradecer, tantos gestos que uno a estas alturas se pregunta, cuántos de ellos me saludarán de corazón en un día de verano por las calles limeñas; yo sé que los sentimientos verdaderos no vienen en el pack universitario, y que ahora todos desfilamos (aunque un amigo no lo quiera admitir), bajo el cuchillo de la competencia.


Inequívocamente,la vida médica nos ha seguido en cada hospital, en cada lugar donde estamos, cada paciente, cada síntoma, cada grito de dolor aturde, empalaga, pero finalmente nos hacen darnos cuenta que también son seres humanos. Cada paciente ha dejado huella en mi vida, y he aprendido a ser mejor persona con ellos, desde aquél que tenía la más simple de las gripes hasta aquella niña que nunca pudo ser diagnosticada y con quien dibujaba y hablaba de la farándula.


El camino es largo y ajusta, no me veo aún entallado en scrubs ( y sinceramente los detesto) pero me maravilla (y just at the same time me atribula) el hecho de saber que la vida realmente comienza ahora. Ya sea en Essalud, en Minsa , en la cochera de un casino como paramédico espero que lo que nos aguarde sea aún más woutástico y fantabuloso de lo que imaginamos; quiero decir me equivoqué con mis temores acerca de la lealtad y verdad de las personas y espero reafirmar mi diestra como médico richiano y sobre todo como dice mi querida Luz Parra ,en ser una buena persona.