
Realmente estos días post- castigo han sido una tortura sadista total; los días pasan lentamente y siento mareos y ganas de no levantarme siquiera de la cama. Creo que la conciencia me esta cobrando y bastante caro, y con sinceridad pienso que ese Pepito Grillo que todos tenemos en el coco, cuando quiere zamaquearte lo hace descaradamente.
Estas 72 últimas horas de vida, me están restregando en la cara lo mal persona que he sido, soy y .... sino cambio de rumbo seré. Luego de la charla que ya narré sobre mis padres y mi intento de robo fallido, ha quedado una idea en mi mente acerca del cuál es mi móvil para querer impresionar. Lo peor es que la respuesta la tengo en mí pero trato de escudriñar argumentos vanos para evitarla: No tengo la mejor de las autoestimas, y si surge un golpe de egocentricidad , se da únicamente porque luego de mil tratamientos , puedo ver al espejo una imagen que me agrada. Lo admito, me encanta impresionar a pesar de que no soy un chico guapérrimo, pero en lo posible mantengo mi piel ex-montañosa lo más domada posible, y mis dientes como perlas. Me encanta que me alaben por mi ropa y detalles así, pero en el fondo sé que es vacío, y queda la pregunta... qué soy? ... o más bien.. en qué me he convertido? No recuerdo que en colegio haya tenido estas ínfulas de grandeza y narcicismo físico, más bien me recuerdo como alguien de perfil bajo pero que maquinaba la manera de resaltar ya sea en estudios o en arte: Mi necesidad de aceptación siempre ha sido compulsivamente calculada.
Y bajo mi cara de lorna y sonrisa animosa, aún siento que oculto cosas más sombrías, como mi tácito gusto por la manipulación. A veces juego con redes de mentiras y creo dramas alrededor de suposiciones puramente mías, o de juegos que me encantaría que fueran realidad. Me alucino titiritero con el afán de encontrar diversión en cosas que afectan a los seres que más quiero: Mi familia y mis amigos. Con los primeros, llego a ser un descarado total que vive del dinero que le dan y trata de retribuirlo buenamente porque "estudio Medicina", porque dejo que me dominen de algún modo para luego como ave de rapiña , picarles hasta desangrarlos. Con mis amigos, reacciono y me doy cuento que espero ver cúan lejos pueden llegar con tal de conseguir un chisme caliente que publicar. Tengo cierto fetiche con el inventar cosas sobre la gente y jugar al teléfono malogrado. Me meto en lo que no me incumbe, y he traicionado amistades que realmente me valoran. Y he ahí otra pregunta: Cómo darme cuenta entre tanta alabanza y conveniencia de moda , quién me quiere de verdad? Quién conoce cómo es realmente Mariano? Y es que definitivamente me gusta lograr entrar al corazón de las personas, pero creoq realmente poca gente se da cuenta del ANIMAL ( en el sentido más peyorativo que existe) que puedo ser cuando tengo mucha confianza.
No creo ser cruel conmigo mismo, soy sincero, y siento que expío mi alma y a mi conciencia de los placeres mal ganados y burlescos para con los demás. Sé que quiero y se puede cambiar, y definitivamente no quiero ser pura boca. De ese tipo de gente ya hay de sobra.... y tú sabes que te la debo Pepito Grillo.
1 comentario:
ayyy marianOOOOOOO no eres tan mala persona....ANIMAL!!!!!!! TQM
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