miércoles, 2 de abril de 2014



SEXO EN MI CIUDAD: Y... ¿qué somos?


No hay nada peor que un miércoles por la noche en ansiedad. El miércoles es no ni muy muy ni tan tan; es simplemente un paso en el medio de la semana. Para eso momentos de ansiedad, nada mejor que una copa de MOËT y la dulce voz de Edith Piaf con una que otra estrofa de Sabina.
Justamente en este día de miércoles, me dio por recordar de cuándo se supone que  debes esperar avanzar con alguien. Ha sido una semana de encuentros con ex, nuevas conquistas frustras y outsiders que han llegado a mi vida.
Solemos depurar rápidamente a los contendientes en base a diversos prejuicios, quiéranlo o no, que tenemos en mente:”No es mi tipo… es buena pero ahí nomás…. Es medio misio ah…. No tiene profesión.” Cosa que caen en lo superficial pero que inconscientemente tienen un peso de nuestro background familiar y social.
Habiendo escogido salir con alguien, y tras algunas citas nos vemos envueltos en el ciclo de las bases de las relaciones personales. Si  bien no existen para todas las situaciones, en términos generales si decides salir suele haber un compromiso tácito de que existe una atracción, no sólo se va por amistad.  Existen tantas bases como movimientos de avance queramos hacer: primera, segunda, tercera y demás. Uno las valora desde una simple mirada cómplice que se acompaña de algo de lujuria con unos labios fruncidos pasando por la clásica caricia camuflada (abrazas o tomas de la mano en situaciones que te convengan como ayudar a la persona a cruzar la pista o sobarle el hombro ante un chiste “gracioso”) para luego sumar puntos al oficializar el primer beso, o la primera relación sexual. Es inherente al ser humano hacer las cosas lo más perfectamente posible, y el nerviosismo por luchar contra nuestra humana imperfección, nos sume en la ansiedad. Ansiedad, en líneas generales por no sentirte suficientemente bueno para ESA persona y he ahí cuando pedimos que nos repitan cosas que tal vez sepamos de antemano: que somos lindos, que nos vestimos regio, que somos inteligentes, que somos buenos amantes o que nuestros besos dejan impregnados un sabor que permanece en los labios tanto como el más añejo de los vinos. Nos gusta escuchar de alguien más lo grandioso que somos, todo por recordanos que algo de perfección destellamos, que no nos hemos equivocado al intentar un match.




¿Cuándo sabemos que es correcto hacer el siguiente movimiento y cuándo podemos etiquetarnos como “salientes” “pareja” ”amigos con derechos”?  ¿Cuánto tiempo debe pasar para lograr dicho cometido? Si esperas mucho te dicen: “tonto está viendo a otras posibilidades”, pero si te apresuras te estigmatizan como “necesitado de afecto”? ¿Quién establece la medida perfecta, para el gusto sin medida?
¿Dejamos que nuestro más Neanderthalesco instinto deje que las feromonas y la magia de la química actúen, o es mejor sentarse y calcular nuestras estadísticas de éxito?

 Ni lo uno ni lo otro en extremo están bien.  Nadie es dueño completo de sí mismo y sus emociones, ya que en el menor descuido alguien logra capturar tus emociones y las hace estallar, una caricia que toque tus lóbulos dela oreja, las punta de los dedos que desnuden tu espalda, barba que con su roce te estremezca, o piernas largas como espigas que nunca terminamos de admirar. Nuestro lenguaje habla por nosotros, nuestra tartamudez nos delata y hasta el más seguro conquistador o amazona es presa fácil delos nervios. La torpeza ante la posibilidad de que nuestro plan de conquista falle, nos muestra como los mayores mortales; pero recuerden que a veces el vernos tontos puede resultar más que lindo. Suerte en la caza. 

martes, 25 de marzo de 2014

SEXO EN MI CIUDAD: ZONA DE ATAQUE


¿No es complicado encontrar pareja estos días? Entre mis conocidos he visto todo tipo de relación humanamente  soportable: swingers, abierta, te tolero por dinero, me gustas ….a nada, sé que me pones los cuernos pero soy feliz, somos trofeo el uno del otro, y los pocos casos de amor verdadero (o así los veo).
Entiendo que mucha gente se aruña diciendo que el amor no se busca y bla bla todo el cotillón que siempre mencionan, pero siendo sinceros: es una tentación casi sexual forzar el match con alguien.  Nos encanta sabernos seguros, en la zona de confort, con personas que no pongan en riesgo lo conocido. Siempre habrá aquellos que se rasgan diciendo que no es posible pero está en nuestra identidad hacerlo, teniendo en mente no perderse en la nebulosa de los estereotipos. Aunque a veces pasa y suele ser más interesante cuando quien te gusta va en contra de tus “parámetros”.
Suele pasar que en el andar del día a día, nuestros sentidos están prestos para las señales de la próxima presa, del próximo “would be my love”. Simplemente, uno no puede jugar en contra de su fisiología y de que a veces nos traicione con un sonrojar, una mordida de labios, un calor repentino o una erección.

Por ejemplo, durante una  reunión típica siempre el subconsciente analiza el potencial con el que percibimos a nuestro target y a partir de ahí las posibilidades de obtenerlo. He ahí cuando entran en juego las redes sociales y ampliamos horizontes convirtiéndonos en “stalkers”. Este arte es el nuevo yugo de la sociedad moderna. El perfil con el que nos presentamos en las redes nos sirve para mostrar lo mejor del mundo que creemos tener: desde ser un bucólico hipster a un selfie adicto; y  partir de ahí hacemos un esfuerzo parsimonioso por determinar si tal vez la persona nos simpatiza para un “one night stand” o para quién sabe, un happy ending.
El flirteo ya no es tan sencillo como antes, las variables son mayores en juego, y la jungla está más cargada de otros cazadores que se ven tentados por  la misma presa. Logrado el objetivo de concertar una cita, te pones a pensar… ¿es bueno dejarse llevar en la primera cita, o valen la pena los baby steps?  Suele decirse que los platos fáciles son ricos, pero no se quieren repetir. En mi poca experiencia, puedo darme cuenta de que todo depende de que tan astuto seas al notar los movimientos de la otra persona: una relación anticipada no rompe corazones; pero puede hacer que el sexo se vuelva una especie de amarre y viceversa; una larga espera puede convertirse mágica las primeras veces, pero esa magia luego puede querer ser encontrada en otras personas.
No creo que quienes ya hemos experimentado una y mil veces esta situación podemos dejar de decir: “No se puede ser cordero sabiendo que el mundo tienen más de un lobo o lobezna disfrazados. La malicia es un arma de doble filo: piensa mal y seducirás correctamente.”

Ya quedará para otro post, la paranoia de la mensajería instantánea, los video chats y demás formas de cybermeeting . Descansen, sexies.

lunes, 24 de marzo de 2014

SEXO EN MI CIUDAD: Sube la temperatura


No podemos ser humanos sin la sexualidad. Hasta el más primitivo de nuestros reflejos nos lleva a un esbozo de sexualidad como es la succión del pezón.
Es bastante difícil, en esto tiempos, no dejarse turbar por este placer mitad mundano mitad divino, donde se encuentra sexo de compra y venta, sexo al paso, sexo con ropa, sexo verbal y demás formas de grato placer. Y resulta curioso que te juzguen por la falta del mismo, porque no te gusta bajo las normas socialmente establecidas; o porque te gusta “EN EXCESO”.
Simplemente SOMOS ASÍ.  Una sociedad pacata que pide un grito genital a viva voz, pero que se mira y dice “No a lo premarital, no a lo antivaginal, no al sexo recreativo, no al uso de juguetes, no a la educación sexual porque estimula el deseo”.
Para solteros como yo, la búsqueda de pareja aunque muchos lo nieguen es un trajín del día a día. Te dicen espera y llegará, y en el camino qué se supone que debo hacer… ¿Jugar al niño Manuel Pajares?  Nadie te dice que vayas de cama en cama, de piel en piel y de secreción en secreción; pero ten más valor y di: me gusta hacerlo. Ya demás está mencionar la cantidad de efectos antioxidantes y endorfinas generadas, boost al sistema nervioso central y beneficios cardiovasculares que nos brinda
El acto sexual (y lo pongo así porque es la forma más descriptiva y correcta; nota que copular sólo se refiere al acto macho-hembra vaginal) precisa en sí de todos los elementos que nos ratifican como humanos: sensación de posesión, de sentirse poseído, de ser uno, de fusionarse, de encontrar el ying yang, de ser el anillo que calza al dedo y demás. Nos usan y usamos, es un rito de iniciación, es una medida y termómetro de relaciones, ha sido el declive de grandes civilizaciones,  es el desvío y aberración de aquellos que se dicen píos, es la catarsis del aguantado, es el desfogue testicular, es una de tantas maneras de demostrar amor, es como una vida puede sembrarse, es el jardín regado. Se pueden escribir mil cosas, pero sólo con la experiencia se encuentra la mejor descripción de ello.

Por eso, la próxima vez que se les pregunten sean un poco más sinceros y digan SÍ, me gusta el sexo ( y si es en exceso... mejor).




lunes, 20 de mayo de 2013

A revolucionar el mundo : l’essence perdue

La nostalgia me invade jodidamente. No puedo creer que ya tenga 26 años y a pesar de ello, mi alma quiere vivir enclaustrada en mi niñez. Es algo que trato de superar, pero no consigo.

Debería aprender a ser maduro, pero no sé interpretar si la madurez es un estado mental o actitudinal. Realmente lo desconozco porque me es más fácil quedarme encerrado en mi ataúd dependiente delos demás, victimizado. Un rol de crucificado moderno y de “princesito” que no puede valerse por sí mismo. Y pensándolo dos veces, muchas veces he cumplido ese rol tratando de adaptarme a los demás por conveniencia o necesidad. Muy poca gente conoce mi yo real - como creo le pasa a gran cantidad de personas.

Y es que los años pasan y no en vano. Podrán decir que aún soy joven con 26 años pero una vez más, la edad no es un estado físico sino mental que indirectamente refleja cuán bien estás contigo mismo. En mi caso, llevo una vejez con piel lozana.

Me gusta mi profesión pero no la amo, y en este punto de mi vida no sé cuál es el camino a seguir. Podría hacer como muchos que siguen paralelamente sus hobbies (no dicen que los exitosos podemos hacerlo todo) pero no tengo ni fuerzas para eso.

Empezar de cero sería una opción pues siento que tengo muchos demonios internos que limar desde la raíz para poder avanzar, y es ahí cuando me cuestiono en qué momento uno de ellos me hizo virar del camino al que estaba acostumbrado. Cuándo fue que el cálido, sumiso y estudioso niño se transformó en literalmente el tipo de persona que soy, aquélla que no es la mejor de todos los universos posibles en los que pude haberme hallado; que por momentos pierde los escrúpulos y muestra su daga de humanidad viperina de la manera más sutil. Alguien que por momentos pierde el control en el libertinaje y la sexualidad desenfrenada (paradójicamente voy a ser infectólogo).

Y a pesar de todo, realmente tengo suerte porque no me va mal: y como dice mi padre “Dios le da barbas a quien no tiene bigotes” No sé aprovechar la suerte; y la llamada inteligencia que poseo. La vida desenfrenada, de lujos, de neón, una vida plástica, de falsas alabanzas: No es lo que quiero para mí.

Ya hace un tiempo mencioné que me bastaban por el momento. Pero ese momento hasta cuándo se prolongará. El vacío de no saber quién eres, o cuál es tu misión. La pesadumbre de levantarte cual autómata y preprogamado a cumplir con un rol, sin corazón, sin fuerzas, teniendo que impostar una sonrisa al mundo cuando lo que quieres es simplemente ahogarte en tus pensamientos. Los amigos pueden ayudarte mucho con sus palabras, pero finalmente la decisión viene de uno.

Añoro demasiado, volver a la infancia donde creo que pude haber cambiado mi destino. Rehacer mi etapa escolar y vencer el sueño recurrente que tengo: despertarme y saber que no acaba. Y no sólo eso, vencer mis vicios, vencerme a mí mismo como ente de mi gloria o indefectible autodestrucción. Es hora de revolucionar mi propio mundo, así me cueste y le cueste al resto de ataúdes del mundo. La esencia no se puede perder, el corazón verdadero y no cobijado en una caja de cristal es el que debe prevalecer. Se dañará en el camino, pero durará. Porque al final del día, las cosas reales son imperecederas.

miércoles, 3 de octubre de 2012

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Beso , pucho y adiós: La teoría del relationship pusher 


He llegado a un punto de mi vida en donde puedo decir que tengo cierto estatus profesional y económico, pero como muchos yuppies actualmente, no nos basta sentirnos ganadores en esas únicas canchas, queremos acapararlo TODO. 

Como suele suceder, luego de una noche loca y perdida uno puede terminar gozando y pecando con quien no debería, y zas! vienen la creación de un compromiso tácito pero ya conocido: de silencio . Uno va preparado para el presex, intersex y postcoital inmediato y mediato. Todo parece muy simple hasta entonces, copas van y viene, charlas sobre gustos superfluos, la clásica pela XXX en el motel y demás ; y así uno tras varias horas y preservativos gastados uno cae finalmente en el recóndito hoyo del ¿y que será después? He aquí dos vertientes, una que simplemente dice “It’s just Sex, no feelings involved”, y la otra que es la del pusher que busca y necesita sentir cariño por aquí y por allá. Y aquí nos viene otra interrogante, ¿qué es lo correcto hasta donde el consenso eufemístico y pragmático de la vida nos orienta? O aquél que toma las cosas como son, diversión sana entre ambas partes o aquella persona que quiere estirar una noche a 24/7 ( con fanfarria incluida) que terminará volviéndose acosador o acosadora , y se le cerrarán las puertas de un posible y quién sabe gozoso mañana. 

 Revisando artículos de sexología y psicología, llegué a la conclusión que todos tenemos en una balanza entre el sentido de posesión y la inseguridad; y en cuanto tengamos una mejor autoestima y convicción de poder quizás haber encontrado a la persona adecuada, este nudo en la garganta puede revertir y dar pie a continuar una relación post one night stand. La lastimera soledad siempre nos acecha y a quién no le ha pasado que tras uno o dos días de estar bien, remembrando las caricias, entradas y salidas y ósculos en lugares oscuros, se pone a pensar, ¿debo llamar? ¿Debo escribir, o ahí nomas? ¿Llamada de orgullo? Simplemente, alguien debe ceder y dar el primer paso. La química surge en cualquier momento, eso ya está definido. No necesariamente por conocerse toda una vida puedas lograr una relación con alguien, pero quizás y esa persona con quien pasaste unas horas de tu existencia sea la que debió ser ( God only knows ). Cosas que quedan en el diván; pero por lo pronto las cosas como son: lo que rápido viene, rápido se va. A tragar orgullo con miel (rico).

jueves, 28 de abril de 2011

El apocalipsis de la adolescencia



Sé que no he actualizado el blog en mucho tiempo, pero así es la carrera médica , atemporal y time stealer. Los invito a esta catarsis de inicio del 2011 , ya que sino el blog se irá a la abstinencia sexual laaaaaaaaargamente como yo.


1am en el bus de regreso a Lima. Luego de 2 extenuantes días en Huancayo queséandome sin más ni más, ya tengo mi destino trazado, soy médico serumista. No puedo concebir lo rápido que han sucedido las cosas. En un abrir y cerrar de ojos, el año de internado se fue, ya estoy titulado , colegiado y sacramentado como médico cirujano. Tras 7 años de esfuerzo mediano ( lo admito) he conseguido un buen puesto (y jugo$$amente remunerado) en el servicio rural.


Sin embargo, el trabajo médico es lo que menos me preocupa ahora. Lo que me tiene angustiado es saber qué sera de mí en ausencia de mis padres, de mi hermana y de mi empleada. Sin mis amigos cerca y sin pilares de placer mundano a mi alrededor, sólo verdor, tupidez y pacientes.No más leche caliente por las noches, no más almuerzos en el cuarto. Me siento en pleno éxtasis agustino, en una parafernalia de imágenes que el mismo S.Kubrick quisiera vivenciar.
Percibo desde lo profundo un golpe en el corazón, una puñalada : No puedo dormir. Mi compañero de asiento yace bien adormecido luego del asco de película de Eddie Murhpy, Norbit. Yo simplemente me atormento con las onomatopeyas del camino .. tic toc tic toc ( a quién se le ocurre dejar un reloj con ese tormentoso sonido toda la noche), y el rum rum del bus al bailar sobre la pista. Trato de cobijarme en la manta fallida, cierro los ojos y los flashes continúan su andar. Veo una boca jugosa, un pene incircunciso y una vagina con punto de oro; y alrededor de ellos la cara mi padre y madre en sus tiempos mozos. Veo emergiendo a mi trío pekinés poderoso, mi Lula,Peque y Minnie. Entonces, escucho una voz que me dice ¡Tachi! Es mi hermana quien me llama pienso.

Como jauría se acercan las memorias de colegio con fondo musical "Love Generation", cuando conocí a mis bff's ("patas del alma") en los columpios. Y recuerdo claramente cuando comencé a traumarme con las notas en 4to de primaria, pugnando por ser el mejor; cada bimestre enrumbando a la azotea y tapándome los oídos para no escuchar que me habían sacado de los 3 primeros (cosa que nunca sucedió).

A punto de caer dormido, me entra una comezón terrible en la espalda y maldigo con carajos el no tener el brazo más largo para rascarme bien. Luego, me río como el perro Patán al retratar en mi mente las estupideces que he hecho ( y algún día nombraré ), y es cuando el recuerdo universitario ameniza el desfile mental : Desde mi época granienta mal, los escapes al hueco richiano, los raves matadores extasieros, marimberos y lsderos - junkie time-

Y me chocó sin frenos con mi cumpleaños 24, con la adultez en pantalla LED 42 pulgadas diciéndome "Hi, it's a one way ticket to hell". ¡Demonios! No quiero crecer....


Aterrizo y checo el Blackberry. No puede ser que tanta alharaca del lóbulo temporal haya tomado sólo 5 minutos. .. No quiero crecer...¿ Qué haré? ¿Seguiré abstinente? ¿Tendré dinero para reventar el jackpot del casino algún día? Suena superficial lo sé, pero calma el miedo más profundo que tengo: El de la soledad. Tal vez por ese vacío es que pienso que he construido muchas metas a largo plazo. "Quiero tenerlo todo, belleza ,inteligencia, dinero ; yo sé que sí se puede, y voy a demostrarlo" - mi subconsciente se achaca con mis delirios de grandeza.


Antes de por fin quedarme dormido me repito, sólo quiero ser feliz y escucho la letra de una de mis canciones de house favoritas " I know the best is yet to come, I've finally found someone".



jueves, 31 de diciembre de 2009

Punto de inflexión



¡Qué tal trago!, no sé cómo debo sentirme en este momento: ya pasé mi primer día del aclamado y tan esperado internado y percibo un alúd de ideas y sentimientos que abordan mi cabeza. Y es que todo ha sido tan repentino, desde el examen y el ingreso a Essalud, a formar parte del Almenara, y a pasar mi primer día de trabajo en Emergencias Pediátricas. Sin duda alguna me veo como un payasete que no sabe qué hacer con su existencia; cavilando sobre lo que será mi ser los siguientes 364 días.




Para empezar, realmente me encontraba traumado al saber que el 31 tendría que comenzar mi vida de interno. Los días previos al mismo; durante la especie de inducción al hospital, no llegué a concientizar el paso y el peso que esto acarreaba. Regresaba tan pronto como podía a mi casa, me iba a tomar un par de tragos, al casino y a jugar ávidamente Playstation. Sin embargo, la curda realidad se presentaba cada vez que me encontraba en la combi (la cual será mi bff hasta conseguir brevete o poder tomar taxi from time to time), en donde las contradicciones y los miedos afloraban: ¿TENDRÉ QUE HACER ESTO EL RESTO DEL AÑO.. o mejor dicho el resto de mi vida?, ¿es éste el mundo que soñé para mí?. La angustia que siento no la calma ni una sobredosis de diazepam.




Ya hoy, 31, a eso de las 7 y media am, hice mi triunfal entrada al hospital vestido como todo un médico de esos que engalanan las pantallas de TV ( ni yo me la creía), mientras que mis piernas cosquilleaban, la boca se me secaba, y de no haber sido porque tengo control voluntario sobre mis esfínteres me hubiera venido en diarrea o en lagos de orina. Al llegar al servicio de Emergencias Pediátricas, fui sincero con la doctora de turno ( y no sé si me juegue en contra o a favor): " Dra. siento que esto es un sueño, voy a despertar y estaré en quinto de secundaria", se rió y me dijo que no me preocupe, que es un hábito el sentirse inadecuado las primeras semanas. Y es que si uno realmente reflexionara sobre lo que ha hecho en su vida profesional y emocional, cualquiera podría colapsar. Por ello, siempre he creído que hay gente que se aboca a un sólo tipo de pensamiento o actividad para disminuir su falta de complementos o evadir la tortuosa verité. Mi balance se inclinaba a la obvia predisposición que tengo por encubrir mi falta de vida amorosa con mis éxitos académicos y ; más aún teniendo en cuenta que en verdad esta carrera fue de algún modo impuesta.




Mientras en el micro escuchaba los versos "And the dreams they dream, they don't seem so far.." mi alma , mis ojos y mis manos ; todos en perfecta armonía carmesí me inquirían sobre si esto es lo que yo quiero, lo que necesito, o lo que supuestamente necesito para ser alguien. De hecho que , además, siempre quedará la pregunta qué sería de mi si hubiera estudiado tal o cuál cosa, si hubiese sido más fuerte de carácter y ahora me viera como un bohemio vestido con pashmina, jeans pitillo,y diseñando some crazy stuff para alguna compañía. La vida con la gente "in" tipo Kenes y Barbies que siempre fue una meta (superficial lo sé, pero cada quién con sus ideales no?) era diferente , y me choca la realidad en la que me encuentro ya inevitablemente inmerso, quiero llorar y me siento impotente, o quizás todo este abceso mental que me invade sea producto de mi miedo, del temor a la competencia, o del martirio de saborear el fracaso.Probablemente, siempre creía que como el estudiar me resulta fácil, estudiar Medicina era una cosa más para meter a mi bagaje, pero tal vez nunca entendí que eso implica mayor capacidad que el sólo ser alguien catalogado como inteligente.




Sé que hay tantas personas que quisieran estar en mi lugar, con padres médicos, viviendo una vida clase mediera y pseudo feliz, y es verdad, me siento agradecido, pero no conforme. De algún u otro modo, el vivir bajo la sombra del éxito de ellos, y de siempre haber sido un triunfador me persigue como abeja a la miel. Deseo pensar que este arranque de algo que llamaré "cacanerismo" se pase tan rápido como en un abrir y cerrar de ojos, y espero despertar no en quinto de secundaria , sino en un momento y lugar precisos cuando pueda decir: " Yo pertenezco aquí". No aspiro necesariamente a ser the best of the best, a ser un Carrión que se desangra por salvar las vidas de los demás, sin siquiera poder salvarme a mí mismo del mangansón en pañales que puedo ver en mi interior. Tan sólo pido encontrarme conmigo mismo sabiendo que no soy insoportablemente leve.


PD: ¡Feliz año a todos lo que puedan celebrarlo!