jueves, 31 de diciembre de 2009

Punto de inflexión



¡Qué tal trago!, no sé cómo debo sentirme en este momento: ya pasé mi primer día del aclamado y tan esperado internado y percibo un alúd de ideas y sentimientos que abordan mi cabeza. Y es que todo ha sido tan repentino, desde el examen y el ingreso a Essalud, a formar parte del Almenara, y a pasar mi primer día de trabajo en Emergencias Pediátricas. Sin duda alguna me veo como un payasete que no sabe qué hacer con su existencia; cavilando sobre lo que será mi ser los siguientes 364 días.




Para empezar, realmente me encontraba traumado al saber que el 31 tendría que comenzar mi vida de interno. Los días previos al mismo; durante la especie de inducción al hospital, no llegué a concientizar el paso y el peso que esto acarreaba. Regresaba tan pronto como podía a mi casa, me iba a tomar un par de tragos, al casino y a jugar ávidamente Playstation. Sin embargo, la curda realidad se presentaba cada vez que me encontraba en la combi (la cual será mi bff hasta conseguir brevete o poder tomar taxi from time to time), en donde las contradicciones y los miedos afloraban: ¿TENDRÉ QUE HACER ESTO EL RESTO DEL AÑO.. o mejor dicho el resto de mi vida?, ¿es éste el mundo que soñé para mí?. La angustia que siento no la calma ni una sobredosis de diazepam.




Ya hoy, 31, a eso de las 7 y media am, hice mi triunfal entrada al hospital vestido como todo un médico de esos que engalanan las pantallas de TV ( ni yo me la creía), mientras que mis piernas cosquilleaban, la boca se me secaba, y de no haber sido porque tengo control voluntario sobre mis esfínteres me hubiera venido en diarrea o en lagos de orina. Al llegar al servicio de Emergencias Pediátricas, fui sincero con la doctora de turno ( y no sé si me juegue en contra o a favor): " Dra. siento que esto es un sueño, voy a despertar y estaré en quinto de secundaria", se rió y me dijo que no me preocupe, que es un hábito el sentirse inadecuado las primeras semanas. Y es que si uno realmente reflexionara sobre lo que ha hecho en su vida profesional y emocional, cualquiera podría colapsar. Por ello, siempre he creído que hay gente que se aboca a un sólo tipo de pensamiento o actividad para disminuir su falta de complementos o evadir la tortuosa verité. Mi balance se inclinaba a la obvia predisposición que tengo por encubrir mi falta de vida amorosa con mis éxitos académicos y ; más aún teniendo en cuenta que en verdad esta carrera fue de algún modo impuesta.




Mientras en el micro escuchaba los versos "And the dreams they dream, they don't seem so far.." mi alma , mis ojos y mis manos ; todos en perfecta armonía carmesí me inquirían sobre si esto es lo que yo quiero, lo que necesito, o lo que supuestamente necesito para ser alguien. De hecho que , además, siempre quedará la pregunta qué sería de mi si hubiera estudiado tal o cuál cosa, si hubiese sido más fuerte de carácter y ahora me viera como un bohemio vestido con pashmina, jeans pitillo,y diseñando some crazy stuff para alguna compañía. La vida con la gente "in" tipo Kenes y Barbies que siempre fue una meta (superficial lo sé, pero cada quién con sus ideales no?) era diferente , y me choca la realidad en la que me encuentro ya inevitablemente inmerso, quiero llorar y me siento impotente, o quizás todo este abceso mental que me invade sea producto de mi miedo, del temor a la competencia, o del martirio de saborear el fracaso.Probablemente, siempre creía que como el estudiar me resulta fácil, estudiar Medicina era una cosa más para meter a mi bagaje, pero tal vez nunca entendí que eso implica mayor capacidad que el sólo ser alguien catalogado como inteligente.




Sé que hay tantas personas que quisieran estar en mi lugar, con padres médicos, viviendo una vida clase mediera y pseudo feliz, y es verdad, me siento agradecido, pero no conforme. De algún u otro modo, el vivir bajo la sombra del éxito de ellos, y de siempre haber sido un triunfador me persigue como abeja a la miel. Deseo pensar que este arranque de algo que llamaré "cacanerismo" se pase tan rápido como en un abrir y cerrar de ojos, y espero despertar no en quinto de secundaria , sino en un momento y lugar precisos cuando pueda decir: " Yo pertenezco aquí". No aspiro necesariamente a ser the best of the best, a ser un Carrión que se desangra por salvar las vidas de los demás, sin siquiera poder salvarme a mí mismo del mangansón en pañales que puedo ver en mi interior. Tan sólo pido encontrarme conmigo mismo sabiendo que no soy insoportablemente leve.


PD: ¡Feliz año a todos lo que puedan celebrarlo!

jueves, 3 de diciembre de 2009

¡A que te aruño!




Otro domingo típico en la querida casa de mi fenecida abuela Mamá Rosa.

Siempre es lo mismo: llegamos a eso de las 4pm, cargados de medicinas para mi abuelo con Alzheimer (sondas, pañales y demás); yo, con pinta de haberme divertido malsanamente el día anterior (y obvio sin ducharme) y mi mamá con una tenida negra velorio y zapatillas que no combinan para nada. Como ella misma dice, "para qué tanta cosa si vamos a casa de unos familiares."


En contraparte, mi tía oftalmóloga , Blanca; quien en sus años mozos pudo haber sido modelo , ahora resiente con momentos de tacañez y soltura financiera el tiempo que se fue. Mi tía Teté, madre de mi prima Rosi, siempre se regodea toda mona, a sus casi 60 luce como una mezcla de Tesorito "Laura León" con una damisela de mano de hierro ; y además, mostrando lo que orgullosamente hemos heredado de mi abuela, el poto. Mi prima Rosi, ya con curvas más femeninas post-embarazo, pero con rostro muy fresco y dueña de una chispa de joda inigualable (¡pobre yo!) cumple cabalmente su papel de madre joven.

Finalmente Lucianita y mi abuelo - dos caras de la tragicómica vida - una joven , descubriendo lo intrincando que es existir; mientras tanto el otro ,con mirada perdida por momentos, sentado o echado en su cama neumática especial, yace angustiado por ver lo que pasa con su familia y no poder expresarlo o tal vez viaja por los confines neuronales del subconsciente infantil.


He ahí lo que resta de la familia Parra Galván, ahí permanece la cama de mi abuela ,que en una de sus esquinas se ve alumbrada por un cirio rojo de vida nocturna, regocijado por una foto de Mamá Rosa posando tan espectacular-ish como "La Doña ",María Félix. En esos pasillos de la casa de San Isidro, a la que creí un remedo de mansión, ahí es donde me vengo a dar cuenta que los enfrentamientos más duros son los verbales, y sobre todo que esas batallas viperinas sin tregua son más encarnizadas entre familiares, especialmente si son hermanos.


Resulta que cada domingo, por una u otra cosa, estalla una catfight campal, al son de los anuncios de los noticiarios dominicales, "Se encontró mujer asesinada por marinovio porque se hizo lipo de nalgas", y en eso se oye un rugido que menta "No jodas... envidiosa". Esta vez, las cosas pasaron de una simple tertulia subida de tono, a un enfrentamiento de vecinas de quinta de medio pelo (sin ofender) y de ahí a un espectáculo de dos payasas tristes. Es realmente estúpido cómo inició toda esta verborrea sin sentido: Simplemente mi tía Blanca hablaba sobre una colega -esposa de un afamado oftalmólogo - que era muy bonita y dejó a todos impresionados. A esto hay que añadirle que Blanca estaba torturándome porque no le di cincuenta céntimos de vuelto a mi mamá por unos bocaditos chinos. Y como seguía dándole la mula al trigo ( y de paso interrumpía el relajo televisivo dominguero) , doña Teté estalló y le dijo :ya cállate lesbi...,ante lo que todos nos inmutamos. Osea, catalogar de lesbi a alguien sólo porque comenta de una mujer y es solterona, no way! ................


Luego de un breve estado de shock, la afectada arremetió con su "Ay loca, al menos yo no elegí un mal marido". Golpe bajo sabiendo que la familia de parte de mi madre no se caracteriza por sus innumerables bodas de papel, plata, latón y fierro de San Jacinto. En medio de este escenario, todos los demás decidimos hacernos los desentendidos como mi mamá que se limitaba a servir empanaditas para calmar la situación. Pero mi tía Teté, fiera como ella sola, no se quedó con la palabra atravesada en las cuerdas vocales, ya que arremetió con un certero "si paras conversando de mujeres todo el día... que tienen el cabello largo, hermoso, que parecen cisnes, mejor admite tu verdad" . Jaja..... Eso musitamos mi prima y yo, mientras el contraataque se hacía esperar.

¡Puta! , (a persignarse), osea! puta por vestirte apretadita y sentirte ricotona a los 50... Nicaragua.... La pelea siguió un rato más con escatologismos y procaciedades de las que Martha Hildebrandt se asombraría : envidiosa, resbalosa, perra, ñoca, tortees y una gama de variopintas beldades linguísticas. Al darse cuenta ambas que ya no tenían nada más que escupir de sus flemas letradas, se quedaron calladas y cual película que se corta en medio de la proyección, sus ataques pararon y comenzaron a hablarse en el mejor de los tonos para criticar a una tía suya que siempre para de metiche en los asuntos familiares. Es bastante simple llegar a una conclusión de todo esto: nos encanta herir el alma de los demás cuando no tenemos otro recurso, el psyke, su autosuficiencia y autoestima; ser como el vinagre que penetra en una herida a carne viva .. somos humanos ¿no? y tan pronto encontramos otro anzuelo más débil que el anterior, corremos con garras y colmillos a seguir veleteando nuestra "primacía".


Ayayay, ¡bendito raje, sacrílega palabra, adorada hermandad! .... como si no lo supiéramos mi hermana y yo :)

miércoles, 28 de octubre de 2009

No hay reloj que de vuelta hacia atrás


Luego de una largo vacío inspirador y estudiantil ,vale la pena señalar, vuelvo para realizar un feeback mental de los sucesos en los últimos 6 años, la etapa universitaria.

Es increíble ( y satisfactorio...) saber que ya han transcurrido 6 años desde que pisé la Richi, y es más... me siento tan payaso al darme cuenta que pronto entraré al internado y fungiré de médico. Es que la verdad , nunca he hecho nada productivo por mi existencia (just living..) y como que ya es hora no?


Desde que dejé el colegio, tuve una maraña de posibilidades a seguir (me considero bastante capaz ) y finalmente Medicina fue elegida no por cuenta propia. Recuerdo claramente cuando entré por primera vez al salón del primer piso, rodeado de otros chibolos y no tan chibolos, rodeados por un sinnúmero de carpetas negras y un gran Ecran delante. Todos aterrados, todos mirándose los rostros con tal de caer bien, o buscar alguien con quien no pasar tan miserablemente su primer día. Al son de la pregunta , porqué elegiste Medicina? mi ser fallido , granudo y poco producido sin titubear musitó: "Por que mis padres me obligaron." Y de pronto, la carrera universtaria dio comienzo. Tal vez no pienso en otra carrera mejor que la mía,por tres cosas: una que representa un desafío mental, es un reto lograr empatía con las personas; y porque, al ser una persona "Showinista", adoro de las alabanzas y que me pregunten sobre cosas en las que sé que puedo lucirme (como la clínica ).


Al mismo tiempo, vienen a mi mente, los grupitos que hay en la universidad, más perfeccionados que los del cole, los nerdies, los fashionistas (:D), los populares, los que no pintan, los juergueros, y demás combinaciones y adiciones posibles.Recuerdo las caras y figuras infantiles de mis compañeros que gracias al bisturí, espejo, buen gusto , y relaciones ociales sufrieron una metamorfosis pokemoniana de la cual yo tb forme y formaré parte hasta el final de mis días.



De esos grupos locos, uno consolida a su verdadero grupo de amigos: cómo olvidar la clase de física cuando conocí a CC y de ser 4 personas, acabamos los dos solo como tristes tigres, o el hueco de la Richi, donde se hacen amistades de un minuto y se habla de sexo mismo diario chicha; y donde La Truji me preguntó si era del otro bando con la sinceridad que la caracteriza. En los pasillos universitarios, también conocí mi primera ilusión y frustración amorosa con sabor a Norte... Ahhhhh de saber lo mongol que me veía otro gallo hubiera cantado!Tantos amigos a los qué agradecer, tantos gestos que uno a estas alturas se pregunta, cuántos de ellos me saludarán de corazón en un día de verano por las calles limeñas; yo sé que los sentimientos verdaderos no vienen en el pack universitario, y que ahora todos desfilamos (aunque un amigo no lo quiera admitir), bajo el cuchillo de la competencia.


Inequívocamente,la vida médica nos ha seguido en cada hospital, en cada lugar donde estamos, cada paciente, cada síntoma, cada grito de dolor aturde, empalaga, pero finalmente nos hacen darnos cuenta que también son seres humanos. Cada paciente ha dejado huella en mi vida, y he aprendido a ser mejor persona con ellos, desde aquél que tenía la más simple de las gripes hasta aquella niña que nunca pudo ser diagnosticada y con quien dibujaba y hablaba de la farándula.


El camino es largo y ajusta, no me veo aún entallado en scrubs ( y sinceramente los detesto) pero me maravilla (y just at the same time me atribula) el hecho de saber que la vida realmente comienza ahora. Ya sea en Essalud, en Minsa , en la cochera de un casino como paramédico espero que lo que nos aguarde sea aún más woutástico y fantabuloso de lo que imaginamos; quiero decir me equivoqué con mis temores acerca de la lealtad y verdad de las personas y espero reafirmar mi diestra como médico richiano y sobre todo como dice mi querida Luz Parra ,en ser una buena persona.






domingo, 21 de junio de 2009

Daddy Mío





Alucinado, así me siento con un par de tragos encima; pero a su vez aún suficientemente lúcido como para componer unas palabras a mi padre, ya que él mismo lo ha solicitado como regalo.
Y resulta bastante curioso que él en específico me pida ese tipo de cosas porque como les relataré en las próximas líneas, en verdad nunca he logrado percibir, sino por momentos, que haya habido un vínculo verdadero con él , a veces incluso he sentido que simplemente hemos estado fungiendo esos roles por el bienestar familiar , por la sangre que compartimos y por mi voraz y destructivo interés económico.



De pequeño, el recuerdo más vago que se dibuja instantáneamente, lo constituye las veces en que iba en su regazo conduciendo nuestro primer carro, uno amarrillo de una marca bastante económica. Aduras penas el carro lograba hacerse camino hasta la sierra como un remedo lorcho de Herbie. Desde entonces ha sido prácticamente su trademark cambiar de carro regularmente y llevarnos a conocer casi toda la costa y sierra de Perú. Si bien poco a poco estos paseos fueron menguando en calidad por la dejadez y la rebeldía adolescentes de mi hna y mía, recuerdo la felicidad y el paternoinsuflismo que demostraba frente a sus conocidos en cada viaje.
“Este es mi hijo Mariano…. “. El tórax lo llenaba como si fuese si última toma de aire en vida, y su cara de tortuga bonachona completaban el espectáculo. Ya desde entonces él vislumbraba un gran futuro para mí y para mi hna, quienes a diferencia de él gozamos de un entorno socioeconómico bastante holgado actualmente.



Ya al entrar al colegio, la relación con ambos, papá y mamá, se distanció fuertemente. Ya viviendo en Sta Catalina, en un departamento sencillamente amoblado, recuerdo que más tiempo gastaba pintando las paredes con crayolas y haciendo que la nana entrara en un estado catatónico, mientras que mi hermana se encargaba de tirar al suelo la ropa limpia. A partir de entonces crecí con el esquema de mis papás llegarían tarde casi siempre, y no los culpo sino más bien los admiro infinitamente porque de no ser así tal vez no contaría con tantas facilidades como en estos momentos.



Papá Mariano, además, desde siempre se mostró como un señor criollo, súper amiguero, colleraza se podría decir. Y, obviamente, era un pelotero ejemplar. Es por eso que ingenuamente habrá pensado que yo también podría optar por una actividad deportiva para que alentara mi timidez natural. Entre a la escuela de Percy Rojas y Oh! sorpresa, desde la 1era vez que vi el balón, me golpeó y me insultaron, lo repudio salvo una que otra vez en mis amados 2do y 3ero de secundaria cuando pude jugar fulbito fallida pero dignamente con ciertos compañeros, obvio con pelota de plástico tamaño pingpong de 50 céntimos. Y es que en general para su servidor la vida deportiva nunca ha representado su cénit. En cambio, en colegio prefería destaca como Mariano el estudioso o el artista, con lo que mi ego llegaba cerca al arcángel Gabriel.
Simplemente, después de cada partido al que iba y no jugaba, las familias agustinas nos reuníamos a merendar cerca, y a veces me causaba cierta envidia ver la relación que tenían algunos padres con sus críos; ese tipo de trato que con un cocacho te sientes “pata” de tu viejo querido. Papá, desde entonces comencé a sentir que no podía ser como tú.
Así los años pasaron, y con mi padre básicamente era pedir dinero, o hablar de notas, mientras que mi mamá por su peculiar retórica, se metía en mis asuntos y resultaba que me era más fácil contarle cosas incluso que sabía que la harían enojar ( algo influirá lo del complejo de Edipo y Electra en todo esto no?).Mientras más avanzaba en edad, más distante sentía a mi padre, hasta que llegó el momento gótico cuando el silencio tuvo que ser dejado de lado y hablar; ya que el contexto obviamente lo ameritaba: la infidelidad paterna. En esos minutos dentro de la 4 x 4, sentí que era realmente el amigo que tanto quería el que me develaba parte de su ser, me explicó su condición de hombre carnal, así como el arrepentimiento que sentía; pero más allá de lo repudiable de sus actos, me emocionó porque vio en su hijo no sólo a una prolongación de sí mismo como médico, sino que lo ama y la crisálida que lo rodeaba terminó de desecarse, mostrándose como un ser humano que también quería ser escuchado. Esta memoria compagina con otra de una película argentina “XXY el hermafrodita”, en la que un hijo cuestiona a su padre “¿Papa te caigo bien?” y el padre responde “Te tengo que querer, pero nunca me has caído bien”.



El punto en el que el amor paternal se vuelve una obligación siempre ha revuelto mi cabeza. Y eso me pasa contigo papá, hasta hace un par de años sentí el muro de la conformidad de nuestra relación dividiéndonos más y más. Sé que no te conozco aún del todo, pero si el ente superior nos brinda salud suficiente podemos mejorar nuestra comunicación. Podemos trascender al hecho de que detectas mis actitudes superfluas cuando quiero obtener dinero a espaldas de mi mamá, o de nuestras conversaciones que se limitan a los perros y al sabor del almuerzo. Yo sé que cada uno de nosotros , aunque distintos en ciertos aspectos, conciliamos porque nací de tu amor con mi madre y espero que nunca olvides que te quiero mucho aunque no esté ahí para repetírtelo, viejito cara de Tortuga , el amor y la admiración mutua que nos tenemos espero que los sigamos cosechando, y tú lo sabes papá porque a los Alarcón ¡nadie nos pisa el poncho!
De tu Maria “Nictus”
.

domingo, 10 de mayo de 2009

Yo amo a mi mami



Ya hace un buen tiempo que no posteo nada nuevo, y creo que más que por falta de tiempo ha sido por falta de inspiración. Sin embargo, desde ayer estoy con las ideas a punto de estallar; con un hervor que sino exteriorizo estallará en mí mismo. Este post lo dedico a la maternidad y las diversas formas como la entiendo, al menos en mi ámbito familiar.


Ayer por la noche, luego de un día fatídico en la universidad, me dirigí con mi mamá y mi hermana a visitar la casa de mi abuela Rosa quien está muerta para aquéllos que desconocen.
Al llegar, me di cuenta que el panorama allí resulta más confuso y chocante a medida que pasan los días sin su presencia. Subo a su cuarto, y aún veo sus ropas tendidas en la cama .Veo su blusa floreada de satín, su pantalón rojo de lana y sus botas ortopédicas ; todo el conjunto tenuemente iluminado por unas velas enanas de un tono carmesí y que además ,a mi parecer, añaden algo de creepy al ya descuadrado espectáculo post mortem.


Realmente, no me gusta ver ese tipo de cosas y peor aún que mis tías estén todo el día hablando de mamá Rosa. Yo m pongo la mano al pecho y entiendo que la amaron, que vinieron de sus entrañas y que los recuerdos positivos y hermosos de los momentos que vivimos con ella permanecen profundamente inscritos en nuestros corazones; pero no concuerdo con el hecho de tratar de mantenerla viva con rituales que dan escalofríos y enmarcarían perfectamente una película de Alfred Hitchcock. Es por ello, que mi prima Rosi - quien fue madre prematuramente de mi queridísima sobrina Lucci Calmet - me ha estado llamando insistentemente por ciertas cosas que siente en la noche y que no la dejan dormir.


Es que es obvio, ¿quién va poder dormir si tu tía y tu madre en conjunto , te mencionan diariamente que se les aparece en sueños e interpretan cada ventarrón o movimiento inexplicable como un suceso de naturaleza divina ? (creo que piensan que mi abuela ya es un ángel de la guarda en 3er grado con túnica y todo).
En fin, luego de conversar con Rosi por unos minutos sobre el tema, mi tía Blanca - soltera empedernida, dedicada al cuidado de mis abuelos, y que en sus años mozos era de rechupete - llegó hecha un fosforito para reclamarle a Rosi su laptop. Mi prima explicó que se la prestó al padre de su hija para poder hacer su currículum. Ayayay! el tono de voz elevado de mi prima ya daba visos de una puñalada verbal de padre y señor mío.



Acto seguido,mi tía esther, madre de Rosi, comenzó con su discurso de esposa dolida, alegando que si sabe que su quasi pareja es un fresco de primera, no le debe prestar nada porque le pasará al igual que con mi tío, y que pronto le dará un carro, un departamento y de seguir así terminará desvalorizándose. La furia y el resentimiento con que decía esas cosas realmente podrían haberme hecho aborrecer a mi tío de no ser porque tengo la precaución de conocer las dos versiones de un mismo tema. Mientras decía eso, mi otra tía añadió que ya era una señora y que eso le pasaba por andar saliendo con el susodicho, que por eso se aprovechaba de ella, y que en verdad, andar "veleteando" cuando ya era madre rompía los esquemas morales de las hermanas Parra Galván , y propiciaba que los hombres se aprovechen de ellas.


Sin poder defenderse ante esas francotiradoras, mi prima rompió en llanto, y con la voz entrecortada remarcó que ella no salía nunca a comparación de sus primos Mariano y Patty (me dolió).El discurso cada vez se hacía más gregoriano, más grandilocuente y al mismo tiempo cobraba un tinte viperino. Mi madre a un lado, no podía creer el daño verbal en el lugar, cosa que resulta muy falso de su parte ya que ella a veces lo propugna. Por otro lado, mi hermana se hacía la loca viendo la televisión y esperando la hora para retacharnos al cantón.


Ver este cuarteto de madres en pleno alboroto, me cargó de sensaciones fastidiosas y a la vez me hizo reflexionar en el significado que ha tomado ser madre para cada una de ellas.Primero está mi prima quien siendo joven y con toda la estigmata que carga por ser madre precoz, tuvo que hacer un stop en su vida y tomar un one way ticket a la madurez. Podrá tener curvas de mujerón , pero en el fondo aún está esa jovencita que desea recuperar el tiempo pasado y que todavía no abre del todo su capullo a la vida adulta .

Adquieriendo otro matiz , está mi tía Blanca quien a pesar de sus reniegos, desesperante religiosidad y vida solitaria; admiro por dedicar su vida a mi abuelos, de ver en ellos a sus bebés aunque eso implique invertir el tiempo que le queda de vida en hacer la vida de otros seres más llevadera . Después tenemos a mi tía Esther, aquella madre que enseña con el ejemplo de su vida con el fin de que la historia no se repita; con un temor constante de creer que su hija pueda tener una decepción amorosa más despiadada que la de ella, con la pena de ver que su hija no juega en la vida bajo las mismas condiciones que sus primos.Finalmente, está mi madre, quien mantiene un perfil bajo respecto a sus hermanas ya que ha logrado desligarse parcialmente del recuerdo de niñez a lo familia Ingalls - reconociendo que sólo era un espejismo de lo perfecto - y que la cegaba de encontrar a su nuevo núcleo familiar aquí en Monterrico, con sus dos hijos y su marido, con quien mal que bien ha logrado establecer un hogar de mutua tolerancia y de amor post traición.


Viendo a estas mujeres, veo la diversidad y amplitud de significado que es posible encontrar en la palabra MADRE. Todas podrán llevar la misma sangre, pero cada una ha decidido la mejor manera de expresar su condición maternal, que yo entiendo como el deseo férreo de ayuda y preocupación por aquéllos que más quiere; ya sea con discusiones , gritos, o incluso pareciendo más mala que la madrastra de Blancanieves. Es por eso que las quiero, porque me aman y porque me hacen una mejor persona. FELIZ DÍA MAMÁS !!

miércoles, 25 de marzo de 2009

God only knows...


Así parece ser a veces, como dicen los creyentes que "Dios sabe por qué hace que pasen ciertas cosas". Y es así cuando la muerte sobreviene a aquéllos que amamos.

Estoy en el entierro de mi abuela, quien padeció un derrame estando en cuidados intensivos y percibo un ambiente enrarecido. El día anterior me enteré a eso de las 5 de su deceso, y tan pronto como llegué al servicio, sentí vívidamente el karma que rodeaba a todos. Me armé de valor e hice tripas corazón con tal de que los demás no se quebraran.

Escalofríos.... como tener miles de pequeñas patas que rozaban la piel delicadamente. Tener el corpse de tu abuela y tratar de encontrar un balance entre mi condición de quasi médico y la de ser el nieto varón constituye una tarea bastante difícil. Y más aún sabiendo que somos una maquinaria que depende de un corazón y un cerebro que comanden nuestro funcionamiento, y que a pesar de que la ciencia avanza y se mete en líos éticos , estamos condenados a la determinante mortalidad y a que nuestros tejidos post mortem se hinchen y encharquen regocijados en nuestras propios miasmas. Esa es la condena humana que le llega al rico, al pobre; al Montes de Oca Echarvet y al Quispe al cuadrado. Rosa Galván era ahora la que pagaba su no buscada mortalidad mientras su familia la lloraba en el Parque del Recuerdo, bajo santa ceremonia cristiana.

Mi yo-nieto veía a un ser humano que si hubiera estado hecha de azúcar me hubiera hecho engordar de una manera terrible. Sin embargo, no puedo abogar por un ser falible, que como otros occisos, son ensalzados de virtudes y demás palabrerías perfeccionistas. Como dije frente a todos , mientras se lanzaban rosas al féretro en su camino a 2 metros bajo tierra :"La admiro porque supo lograr el balance entre sus errores y sus buenas acciones. Fue de las pocas personas que con un gesto de amor, lograba borrar aquéllo en que había fallado". Mis tíos y mi madre estaban liderando a la familia Parra Galván, todos compungidos, despersonalizados como creyendo que aún vivían en esa casa de Córpac que los vio crecer. Pero , el curso del tiempo es irremediable y uno permanece en una constante lucha contra él, con tal de hacer nuestra existencia lo más trascendental posible: Es la vanidad que nos fuerza a creer que hay algo superior de lo que somos parte.


Al marcharnos del campo santo, rumbo a casa, noté el tono comprensiblemente infantilista de mis familiares en un intento por recordar mi abuela a través de sus hábitos y virtudes :"Mamá Rosa se moría por el arroz con pollo y por el charro Vicente Fernández..." "Recuerdas cuando se puso mal por primera vez en tu casa, Marianito... cuando se sirvió mucha sal?" .. y cosas por el estilo. No me salían lágrimas, sólo meditaba en lo cruel que ha sido Dios al subyugarnos a nuestros sentidos : a la necesidad de ver, tocar y oír a nuestro entorno para dotarlos de animidad. Al mismo tiempo, paradójicamente, le agradecía por haber podido oler los cabellos de mi abuela, y sentir un beso de consuelo.


Ya en casa, mis tíos se pusieron a hacer una exhaustiva revisión de las fotos de mi abuela y encontaron una en blanco y negro que me conmovió en particular. Ella , guapachosa, de cabellos negros, nariz recta y firme, labios carnosos y con una silueta delimitada por un apretado enterizo cuyo color adivino azul oscuro; se lucía cual sirena de los Andes en medio de una playa desconocida. Esa mujer que tuvo en su poder casarse con cualquier otro hombre y haber elegido uno de las tantas rutas que la vida nos ofrece, se decidió casar con Néstor Parra García. De esa prole nació mi mamá, quien me engendró. Y sin embargo, no supo que su vida acabaría así. Mucho puede decir la genética sobre los riegos que tenemos, pero no nos da la certeza divina de cúal será nuestro destino final... tal vez... sólo Dios sabe. Y siendo así, mi abuelita ya descansa en paz.

miércoles, 4 de marzo de 2009

La dualité de la vie

Acabo de regresar de un viaje familiar que puedo describir como maravilloso, naturalicioso, y nada derrochador. Presencié y me pasmé ante la grandiosidad de las cataratas de Iguazú. El vértigo que saciaba mi cabeza al recorrer las humanamente frágiles escaleras que conducían a la Garganta del Diablo, la catarata que se acercaba más a la representación mortal de la ira de Dios, constituyó una experiencia memorable.
Luego de pasar unos días en Pto. Iguazú, nos fuimos a Buenos Aires , donde pude departir con mis amigos Nico y Maca (gracias por la cena... riquísima), y empacharme de bifes de chorizo de hasta un grosor de 600g que no me entraban ni por delante ni por detrás, así como de las calóricas pero irremediablemente tentadoras pastas.
Al regresar a Lima, luego de pasar por la nada grata entrada al aeropuerto rumbo a mi hogar, una llamada al celular de mi papá cambió el "mood" del ambiente . La buena vibra y la armonía logradas durante nuestra corta estadía en el país ex Peronense, se vieron acabadas mismo huayco que arrasa con las ciudades estos días. Mi abuela materna, mi querida Mamá Rosa había sufrido un nuevo ataque cerebral, uno que le privaba la correcta oxigenación cerebral.
Busqué primeramente la mirada de mi mamá, su hija, a quien de un momento a otro los ojos se le inyectaron de tristeza y de un profundo rojo carmesí en forma de arañas vasculares que circundaban su iris marrón. Aunque suele decir que está preparada para la muerte de sus padres, su actitud denotaba otra cosa , "mami no te desmorones..." quise decirle eso pero sólo pude acompañarla con un abrazo de consuelo.
Tan pronto como llegué a mi casa, deje las maletas y me di un buen duchazo, salimos rumbo al hospital María Auxiliadora. Luego de subir hasta el piso de cuidados intensivos y colocarme el respectivo mandil ya que andaba en shorts y sandalias, entré a ese lugar lleno de mayólicas de mal gusto turquesas - el purgatorio nosocomial -aposento de los intensivistas quienes con sus nervios de acero tratan los casos de aquéllos que estan a punto de tocarle la puerta a San Pedro.
Y ahí, entre 5 camas, a la izquierda entre una maraña de tubos y cables tri coloridos se encontraba mi abuela. La visión de esa mujer que cuando niño me hubo cargado grácilmente y limpiado mis pañales de tela cuando mis padres se sacaban la mugre por darme un hogar en Monterrico, esa tortuosa visión que te hace querer tener a Medusa frente a ti y suplicarle que te cegue, era una de esas pruebas del destino donde no tienes más que afrontar y rogarle al de arriba que se manifieste.
Impotente, sólo alcancé a bajar la cabeza y cerrar fuertemente mis puños y decirme una y mil veces que no sabía ni un carajo de Medicina, y que me sentía estúpido y miserable en el sentido más prosaico posible por haber hurtado ese dinero de mi mamá cuyo fin además del viaje era de llevar medicamentos a mis abuelos. Toqué su mano rugosa y manchada; y susurré a su oído haciendome lugar entre el respirador mecánico, el pulsooxímetro, el volutrol (una especie de jeringa gigantesca que ayuda a que pasen los medicamentos), y otro grupo de "truquinadas" médicas que no es necesario mencionar. Al lado de mi abuela, siempre siento una protección especial, como que todo puede rebotar y consigo , además, la levedad de mi ser. La veo y me vienen a la memoria las veces que he dormido con ella desde que quedó hemipléjica. Echados nieto y abuela, y ella limitada verbalmente sólo atinaba a decirme Papi ... que bonito!!, y a su vez cuando me quería ir entraba en angustia como si yo tal vez fuera un placebo para su condición. La atesoro como un lienzo perfecto, con sus cabellos canos y largos coiffeados a lo diva hollywoodense de los 40, con su nariz de lorito y su mirada llena de amor , ese amor que trasciende todas las barreras temporales y físicas.
Ese amor, que aunque nunca lo podré retribuir equitativamente, quedará inscrito en mi corazón y en el de todos los que la amamos empezando por su esposo Papá Teto hasta el miembro más nuevo, mi sobrina Luciana ..... Mamá y Papá, aún no estoy listo para que me dejen.

viernes, 20 de febrero de 2009

De etiquetas... y caretas














Por qué será que todos caemos en las redes maléficas del ser codificados y sentenciados a un estereotipo o a un grupo en especial, o más bien nos sentimos tentados por la ilusión de algún día ser catalogado como perteneciente a una élite a la que desesperadamente pugnamos por ingresar?

Esto es algo que sucede en la vida a diario, y de nuevo es algo cotidianamente tácito. Desde que nacemos salimos con un sello que nos cubre pero no de manera imborrable , sino temporal, todo el ser. Pej. naces en la punta del cerro y te llamas Mijael Mamani, tus padres ganan máximo 200 soles mensuales, y por ende eres catalogado como alguien que no tiene un futuro provisorio en estos lares. Seguro los que te vean por las calles de la fría, clasista, y "políticamente correcta" Lima te dirán,... ah mira.. es uno más del montón, seguro será mi guachimán algún día, tendrá mil hijos con la empleada(con el perdón de mi empleada.. Sra Nora :) ) de la esquina, y sólo joderá al país. En cambio, si tuviste la dicha (dizque.. nomás en Perú y países con mente retrógrada) de nacer en cuna de oro, y tu familia es Montes de Oca , tu madrina es la adorable y emperifollada Pepita Somocurcio Vega de la Torre - Weickermann , ya no debes hacer nada, porque de seguro las puertas se te abrirán de par en par, desde las de las discotecas más fachosas hasta las del bar menos nice de Lima en el que fungirás de gerente.

Esas etiquetas , códigos de carra inscritos en nuestra propia esencia, nos persiguen y se acumulan a través de los años, como la que nos grita.. de que colegio eres? Ay no, ... no conozco ese colegio. Sh Sh .. ese colegio es de putas.. ah.. ni digas.. ese cole se ha choleado mal!... y cosas por el estilo. Llegas a la universidad y la batalla interna que acarreas desde tus épocas colegiales por encajar en un grupo, así sea el grupo de los chicos que discuten consigo mismos, alcanza su cénit. Sientes que es la última oportunidad de entablar las relaciones correctas, aquéllas que usarás en tu favor cuando entres a la vida real, y así podrás ser parte de la "gentita". Y sabes que aunque no quieras la cosa, el sentido de pertenencia , de inclusión , tal y como aprendiste en colegio cuando llevabas matemáticas y veías en la pizarra los círculos que englobaban a diversos números y así formaban conjuntos cuyo valor era mucho mayor al del elemento unitario; ese sentido de "formar parte de" te compele, te obsesiones por momentos pero sabes que es delicioso sentir que integras una comunidad, sea cual fuere el motivo en común.

Es increíble no?, hay etiquetas para las razas, la contextura, el nivel de inteligencia, el nivel socioeconómico, y más de lo que uno pueda imaginar. Pero el ser humano se queda contento con el sello que le toco? Obviamente no, y qué hacemos? Nos burlamos de ese destino que también muchas veces se mofa de nosotros, y por eso buscamos cambiar nuestra etiqueta fallida, por una mejor, una socialmente aceptada muchas veces; mientras que otras optamos por una que nos haga sentirnos únicos porque hemos llegado a la convicción de que podemos ser especiales a nuestro modo.... Lo único que me da miedo pensar, es que hasta qué punto la etiqueta se "come" nuestra verdadera identidad, o es acaso que el ser una etiqueta es quién somos en realidad?
Siento en mi lóbulo frontal el mismo dilema que el huevo y la gallina!!

lunes, 16 de febrero de 2009

Mis días de karma... Cuando la cagas mal!


Realmente estos días post- castigo han sido una tortura sadista total; los días pasan lentamente y siento mareos y ganas de no levantarme siquiera de la cama. Creo que la conciencia me esta cobrando y bastante caro, y con sinceridad pienso que ese Pepito Grillo que todos tenemos en el coco, cuando quiere zamaquearte lo hace descaradamente.


Estas 72 últimas horas de vida, me están restregando en la cara lo mal persona que he sido, soy y .... sino cambio de rumbo seré. Luego de la charla que ya narré sobre mis padres y mi intento de robo fallido, ha quedado una idea en mi mente acerca del cuál es mi móvil para querer impresionar. Lo peor es que la respuesta la tengo en mí pero trato de escudriñar argumentos vanos para evitarla: No tengo la mejor de las autoestimas, y si surge un golpe de egocentricidad , se da únicamente porque luego de mil tratamientos , puedo ver al espejo una imagen que me agrada. Lo admito, me encanta impresionar a pesar de que no soy un chico guapérrimo, pero en lo posible mantengo mi piel ex-montañosa lo más domada posible, y mis dientes como perlas. Me encanta que me alaben por mi ropa y detalles así, pero en el fondo sé que es vacío, y queda la pregunta... qué soy? ... o más bien.. en qué me he convertido? No recuerdo que en colegio haya tenido estas ínfulas de grandeza y narcicismo físico, más bien me recuerdo como alguien de perfil bajo pero que maquinaba la manera de resaltar ya sea en estudios o en arte: Mi necesidad de aceptación siempre ha sido compulsivamente calculada.

Y bajo mi cara de lorna y sonrisa animosa, aún siento que oculto cosas más sombrías, como mi tácito gusto por la manipulación. A veces juego con redes de mentiras y creo dramas alrededor de suposiciones puramente mías, o de juegos que me encantaría que fueran realidad. Me alucino titiritero con el afán de encontrar diversión en cosas que afectan a los seres que más quiero: Mi familia y mis amigos. Con los primeros, llego a ser un descarado total que vive del dinero que le dan y trata de retribuirlo buenamente porque "estudio Medicina", porque dejo que me dominen de algún modo para luego como ave de rapiña , picarles hasta desangrarlos. Con mis amigos, reacciono y me doy cuento que espero ver cúan lejos pueden llegar con tal de conseguir un chisme caliente que publicar. Tengo cierto fetiche con el inventar cosas sobre la gente y jugar al teléfono malogrado. Me meto en lo que no me incumbe, y he traicionado amistades que realmente me valoran. Y he ahí otra pregunta: Cómo darme cuenta entre tanta alabanza y conveniencia de moda , quién me quiere de verdad? Quién conoce cómo es realmente Mariano? Y es que definitivamente me gusta lograr entrar al corazón de las personas, pero creoq realmente poca gente se da cuenta del ANIMAL ( en el sentido más peyorativo que existe) que puedo ser cuando tengo mucha confianza.

No creo ser cruel conmigo mismo, soy sincero, y siento que expío mi alma y a mi conciencia de los placeres mal ganados y burlescos para con los demás. Sé que quiero y se puede cambiar, y definitivamente no quiero ser pura boca. De ese tipo de gente ya hay de sobra.... y tú sabes que te la debo Pepito Grillo.


domingo, 15 de febrero de 2009

Mis queridos viejos


Este fin de semana ha sido uno de esos que quedarán marcados en mi memoria. Y no me refiero a la juerga por el día de los corazones solitarios sino porque cada vez me intriga más lo que hay detrás del llamado amor paternal.

Y bien ,aquí al ritmo de unn canción muy propicia "Love Generation" de Bob Sinclair comenzaré a relatar lo ocurrido. Sucede que definitivamente los que me conocen , saben que soy un shopaholic... adoro comprar y comprar ropa. Es por esto que ya para el día jueves estaba decidido a ir de compras y arrasar con todo porque tenía un presupuesto aceptable. Fui con una de mis mejores amigas que también es bien trendy y gracias a Dios caímos en Kenneth Cole cuando estaba de oferta y tuve aún mas dicha al saber que la talla S me volvía a quedar bien. Para ese momento, mi presupuesto quedó reducido a 20 soles. Sin embargo, la compulsividad me llamaba , así que de la nada quería unos lentes de sol que me duren, porque normalmente los de 20 soles de Polvos se me quiebran a la hora de uso. Como estaba con la billetera del chavo del ocho, le pedí a mi amiga que me preste y supuestamente le iba a devolver, pero ahí estaba el problema que el dinero con que le pagaría no era mío sino que era de mis papás , porque había visto un cajón con dinero y me creí vivazo y tuve una conversación con mi diablito interior " No seas cojudo... hay muchos billetes así que no se darán cuenta", y la carne en especial la de mis dedos es débil cuando sé que es dinero de la "familia". Estúpidamente, tomé como 300 dólares como para seguir comprando y dando rienda suelta a mis pretenciones fashionistas, pero justamente llegaron mis papás y para rematarla, revisaron el cajón y se dieron cuenta que faltaba dinero. Tan cínico pude llegar a ser que lo negué todo, pero la mirada de mi madre miraba más allá de mi globo ocular, parecía que me desnudaba el alma. Ella sabía que fui yo, porque un tiempo atrás me dieron una tarjeta conciertos fondos y la dejé peor que a una vagina de actriz porno. Ella siempre me ha dicho que la mentira tiene patas cortas y es algo que fervientemente creo.

Ya se imaginan el problemón que se armó en casa por mi despilfarro, y hasta a mí me sorprende lo cínico que puedo ser algunas veces. Mientras mi mamá renegaba en su cuarto, mi papá que suele ser de pocas palabras; me miraba fijamente, tensionado, con la respiración entrecortada .Parecía una mole a punto de derrumbarme, pero sólo atinó a darme con el inalámbrico en un ataque de rabia. Yo sentía que estaba perdido, y que por ser la segunda vez que ocurría este tipo de cosas me iba a botar, así que ciertamente mi papá me botó de la casa , me quitó los celulares y me dijo que era un miserable. Tiene mucha razón , en verdad soy un completo idiota por querer darme la espectacular vida de Pachá o del sultán de Brunei. Ya estaba por marcharme, pero no sin antes soltar algunas cosas típicas de engreído :" Al fin me largo para no seguir estudiando esa porquería..(osea Medicina)" o sino la peor " Uds creen que yo no sé cómo conseguir dinero... hay maneras.. " con un tono putesco. Tomé un pucho, lo prendí y salí de mi casa en actitud cabizbaja. Justo antes de dar la vuelta en la esquina, mi mamá salió hecha un mar de lágrimas y me dijo que por favor que cambie, que pise tierra,que no esté en drogas (porque ella siempre tiene miedo de que ande en esos pasos).... y que a pesar de todo me amaba. A mi mente vino el recuerdo de esas palabras que antes he escuchado y nunca he comprendido, ... a pesar de todo te amo, eres mi hijo !!.
Al regresar a mi casa, mi papá más calmado ya me dijo "Ay Mariano qué va a ser de tu vida..". Esas palabras que normalmente entran y salen de la cabeza, tuvieron un significado especial esta vez, porque añadió :" La plata se puede hacer, pero eso no interesa nada si no eres un buen ser humano. No te pido que seas el mejor médico del mundo, simplemente sé una buena persona. Sé que no tengo la autoridad moral para decirte estas cosas pero no eches a perder tu vida.".... Atónito, así me encontraba ya que mi papá bajo su campo de fuerza para mostrarse como es. Muy pocas veces, creo yo, la gente acepta los errores que ha cometido, y por eso admiro y quiero mucho más a mi padre.

Por estas cosas que sucedieron, medité en mi cama sobre cuál es el móvil que hace a un padre querer a un hijo.Sé que no es simplemente por el hecho de saber que soy producto de copular, ni porque tengo un lazo sanguíneo. Debe haber un hecho más allá como con los padres adoptivos, y mi teoría es que los padres desean trascender ,como todo ser humano, y un medio para lograrlo somos sus hijos. Realmente ellos viven en nosotros, tal y como lo dijo Mufasa a Simba en el Rey León, cuando Simba no se encuentra a sí mismo , y ve en el río su reflejo y su padre le dice yo vivo en ti. Sé que no seremos la familia Ingalls ni tampoco la familia Adams,ya que tengo un papá criollón, a veces machista y una madre medio neurótica, pero doy gracias a la vida porque ellos me hayan dado el ser y me hayan forjado con sus aciertos y errores.
Tal vez, cuando yo también deje mi semilla en este mundo, me convierta en un guardián más del necesario y adictivo amor paternal.

martes, 10 de febrero de 2009

La venganza de cupido


Es simplemente una idea mía o es que cuando uno está solo, sentimentalmente hablando, crea una especie de anticuerpos contra la melosería pre - día de los enamorados ?

Y es que en verdad, la temática de "love is in the air" ya se va sintiendo con fuerza mientras los días pasan y se acerca la súper celebración del amor que es a su vez el día donde los hoteles, hostales y estacionamientos clandestinos se repletan ; y las calles amanecen adornadas de preservativos desde los XS hasta los XXXXXL del negro candumbé.


Es increíble la ilusión y fanfarria que se acumulan hasta ese día, y no lo digo de mala fe ( ya que tb he tenido mi 14 , un añito pero igual algo es algo dijo el calvo), sino que si bien el desamor mata, más duele y jode el hecho de ver a miles de tórtolos abrazándose , tocándose y repartiendo ósculos con el fin de romper las barreras físicas y fundirse en un solo ser. Este tipo de visiones , comunes en parques, son como dardos para un corazón solitario. Y pues, qué nos queda a los miembros del "Lonely Hearts Club"? Pues celebrar el día de la amistad, con unas chelillas como cualquier otro fin de semana.


Todo esta psicosis aguda vino a partir de una llamada de mi ex.... osea... uno muy campante con su vida, tratando de normalizarla y de la nada pum! un desbarajuste deseado por el inconsciente. Es increíble como un simple "hola como estas?" pueda ejercer tal electricidad y magnetismo en un corazón que aún extraña , pero que lucha por desterrar cualquier sentimiento de esperanza. Aunque duró pocos minutos , fue como un ataque de adrenalina pura, que hacía palpitar tu corazón y te entumecía las manos por la frialdad.


Ahhhh l`amore, como escuché una vez en una pelicula "el amor nos lleva a donde pertenecemos", y parece que en mi caso me llevará a la tumba; pero antes yo flecho a Cupido.

lunes, 19 de enero de 2009

Ya sale el premio mayor!!!


Esa es una de las tantas frases que uno suele escuchar en ese espacio en el que no hay ni día ni noche, en el que las luces te cegan y te compelen a gastar hasta el último centavo que tengas escondido bajo el calzón. Obviamente me refiero a mi querísimo CASINO!!.

Toda la gente que me conoce cierto tiempo se habrá dado cuenta que mi debilidad máximo es por las señoras "tragaperras", bien sean modernas o bien sean como las que están en Gamarra y cuyas pantallas están a punto de colapsar. Creo que ni el sexo, la masturbación, el dormir, o miccionar se comparan al placer de jugar en una máquina. Y si bien puede parecer que es inminente mi internamiento en algún hospital psiquiátrico, trataré de revelar en estas líneas del porqué es que casi todos quedamos fascinados por el mundo del apostar.

No recuerdo bien cuando fue el momento en que quedé prendado del sonido de los BONUS , ni el cuando memoricé cómo obtenerlos y peor aún saberme de paporretas las líneas de pago .. osea 21 x 1, 20 x 5 , etc etc... Y es que simplemente cuando tenía 18, caí en las redes de la parafernalia casinesca; y pues como buen ludópata comencé jugando míseramente y lo remarco... 10 solcitos que dolían en el alma cuando los perdías. En mi momento más sombrío apostaba como un gran señor 300 soles..... osea..... wtf!! Pero, gracias a Dios jamás he llegado a besar una máquina ni sobonearla ( aunque a este paso , me veo como Pipina Keller de la Roca que gasta todo el dinero de su divorcio en Fairy's Fortune y me contó que le pasa un pañuelo de seda cantonesa a la milagrosa...!! como ella le llama )

Los elementos que producen esta especie de simbiosis y necesidad son simples, pero guardan algo mucho más oscuro. Como primer elemento, está la atención que te dan las mal llamadas azafatas... ( osea.. que yo supiera sólo hay azafatas en el avión pero nicaaaaaa... les voya decir moza... o peor aún amiaaaaaaaa ). Las hay de todo tipo dependiendo del casino de su elección, las hay tipo tamalonas pero buena gente que sólo se dignan a darte puchos de 30 x 1 sol, y un vasito de Susy cola. Las hay del tipo del Atlantic que son chicas pintonas "para Perú", pero que tal vez no pudieron conseguirse su empresario Montes de Oca y Marticorena , y sólo se contenta con ser gileadas con algún tío ex surferito que acude a las salas. Además de tan gráciles presencias, existe un código clave en los casinos: Si ellas te ven jugando aunque sea 1 sol y de apuesta 1 línea por uno, puedes tener la conciencia limpia de pedir algo de comer y tomar, sino estás jodido ( y personalmente, no podría ir a jugar sin tener al lado mi vaso de vodka con naranja y mis sanguchitos capresse o de pollo)

El siguiente elemento clave son las MILLONARIAS.... promociones y las maneras en las que te puedes enganchar. Existe como un ritual de que jugador que va siempre tiene que tener la tarjeta del casino, esa misma que dicen que hará posible que entres a los sorteos en los cuales se sortean premios que ni el propio Wicho Dominguez pensó jamás. Ese suerte de lazo que se refuerza con los sorteos provoca que las personas entren en estados de catatonia insospechados. Las miradas fijas , los rostros terrosos, las conversaciones en torno a cuál es la que más paga, las piernas inquietas y los reencuentros de promos de Tías solteras, viudas o simplemente "nada hacedoras" conforman esta diversa fauna y flora ludopatesca.

Finalmente, la pieza clave de todo palacio casinero es el arsenal de máquinas con las que cuenta (ojo que remarco lo de las máquinas porque conmigo la ruleta black jack y demás no van :P ). Cada máquina conforma un mundo en donde puedes perder tu yo , y llegar a límites que superan con creces los efectos del LSD. Hay de todo tipo, las viejitas que casi siempre tienen una Cleopatra o una tortuga de protagonistas, hay de la cultura maya, de la Incaica, de Grecia , de Roma, pasando por King Kong Cash, el Cash Fever, las de personajes conocidos como mi Bella Genio, Los Munsters, .... hasta de strippers y un larguísimo etc........................... (la lista de Pokemon se queda chica). Lo más paradójico se da con las apuestas, porque hay que decirlo las máquinas se pasan de conchudas a veces, ya que uno con todo el esmero del mundo le deposita 30 soles de los ahorros del pasaje universitario ;y mientras la esperanza por ganar unos cuantos reales más se va mermando, de pronto el bono sale cuando uno le juega 1 x 1 (CSM!!!)

Hasta aquí llega esta pequeña apología a mi segunda escuela, amada y a la vez odiada, ya saben dénle una oportunidad al casino en sus vidas, yo sé que dentro de cada casino hay una "bondadosa" esperando por sus fieles apuestas. Por ahora, me voy a soñar con que un día me saldrá el premio mayor :) ( si es que antes no me voy a la bancarrota)







miércoles, 7 de enero de 2009

El baile de los que sobran...



Hoy , desde muy temprano cuando estuve practicando en el hospital, me invadieron unas ganas jodidas de escribir y ya la noche fue cómplice al darme el tema perfecto para dar rienda suelta a mi bloggorrea: los cumpleaños familiares.


Mi abuela celebra , gracias a Dios, un año más de vida. Un cumpleaños más puede parecer una ocasión sin chiste, pero es un evento que toma dimensiones desconocidas cuando el homenajeado está cerca a entregar su currículum vitae a San Pedro y el coro celestial. Esto sumado a que dicha persona suele acarrear consigo los problemas típicos de la edad como azúcar alta, hipertensión , reumas y otros achaques de índole viejil . Mínimo tenemos un familiar con dichas características no? Personalmente, tengo una abuela que ha logrado sobreponerse a 3 accidentes cerebro vasculares de diversas causas y un abuelo con Alzheimer ... osea... mamá ya puedes ir asegurándote en El Parque del Recuerdo.


En el caso particular de mi Mama Rosa ( osea... mi abu) cada año desde que tuvo el primer ataque, los cumpleaños se han enrarecido con un aire que pasó de ser chispeante y vibrante de vida a uno ineludiblemente lastimero. Es que es así, creo yo, que las personas cuando están enfermas y son viejas sufren de ANTICUMPLEAÑITIS AGUDA. Mucho no lo notaremos , pero si fijas la mirada entre la tertulia de tíos pelados, sobrinos pendejos, nueras venidas a menos , e hijos que discuten la futura herencia ; te puedes dar cuenta que ahí , en medio de ese nubarrón se encuentran los ojos y la boca de aquéllos seres que pudieron haber influido en tu vida en una gran medida, como en mi experiencia. Por un momento traté de abstraerme de entre tanta gente que no se veía hace años; traté de huir de una tía a la que siempre he visto chimuela y mal peinada y que llaman ÑamÑim; escapar de un DVD de Vicente Fernández que entonaba galantemente "Olvidemos el pasado... y vivamos el presente.."; trascender a los olores que semejando a encatadores de serpientes , trataban de hacernos pecar calóricamente con un festín de pollo al horno. Justamente en esas reuniones es cuando te enteras de las ultimitas de la family, que tu tío Tumi le sacó la vuelta a tu tía Perenseja con una charapita ricotona y chibola, que se perdieron propiedades, que Pepita la hija de Paquita está en bola y será EL escándalo, que tu primo es gay ( que novedad...!). Aunque si tienes la graaaaan responsabilidad de ser el adulto joven con más años , tienes que fungir de consejero con tus primos y sobrinos menores especialmente en asuntos del amor (oh lala)


Cuando me hube disipado como con una dosis de ketamina, sentí que debí acercarme a mi abuela. Y mi visión no podía ser más perfecta : mi abuela con un peinado a lo Gringa Inga, con su característica nariz de lorito, con sus labios pintados de rojo rubí, y su mejor atuendo; regalándome una sonrisa que aunque incompleta , y no blanca y brillante como la de su peelingeado nieto, decía mucho más que cualquier pavada de las que me pueden decir en neurocirugía como que si hay hemorragia en los ganglios basales se lesiona tal y no puede decir ni hacer esto... Fuck them!! Sólo podía contemplarla con admiración cuando un super Flashback me inundó con imágenes de CEREVITA (sino saben... era un cereal como Nestum de los bebés... buenazo!!! pero ya no hay en venta :( ) y sus deliciosos buñuelos.


Tras ese sacudón, partimos la torta y al momento de apagar las luces para que sople las 2 velitas multicolores de su tres leches, sucedió algo curioso. Mi sobrina Luciana estaba a su lado y parecía encantada por el rostro de Mama Rosa. Le sonrío tiernamente no como cuando un bebé sonríe por el hecho de imitar a otra persona, sino que era un sonrisa de complicidad, como diciéndole a mi abu... Gracias... yo tengo mucho de ti en mí......


Y esa buena vibra llegó incluso al cuarto contrario, donde mi Papa Teto con sonda nasoyeyunal incluida; y tal vez con la conciencia en el universo de los Looney Tunes , asentía silenciosamente : Aún no puedes con mi Rosita , San Pedro.

domingo, 4 de enero de 2009

Sobreviviendo al cole: Producto agustino (parte I)

Esta última semana del año, me he dado la primera borrachera del 2009 al mismo tiempo que , como nunca, disfruté plenamente del sol , la pegajosa arena, y del turbio mar de una playa del Sur. Asimismo, tuve tiempo para pasear por el Boulevard de Asia y hacer una parada en Naná (amé el helado de Pistaccio) con unos amigos. Justamente, entre el grupo de amistades que nos reunimos , estábamos 4 mozalbetes que cursaron la etapa escolar en el bian amado colegio San Agustín de Lima, de donde salieron personalidades como Pérez de Cuéllar y Bayly (para que lo sepan lerolero).


Era evidente que el tema preferencial de nuestra conversación sería el colegio, ya que es un elemento que tiene pizcas de todo; ahí se han mezclado desde los sentimientos más benévolos como la amistad sincera, hasta el desprecio más profundo por algún compañero que nos hizo la vida imposible.
A pesar de que no todos éramos de la misma promoción, compartimos vivencias similares porque en los buenos tiempos del cole (....hasta hace como 4 años), lo que lo caracterizaba eran dos cosas: su sentido religioso (como el aprendernos de paporreta el Credo...!!! y memorizar versículos) pero sobretodo se caracterizaba por su rígida disciplina, que incitaba a cometer atropellos y toda clase de rebeldías.


Sonará increíble pero había una especie de placer al sentir que estábamos infestados de reglas, como por ejemplo tener que ir con el cabello súper corto tipo militar ( que cuesta 5 soles:) o en el peor de los casos sino querías desahacerte de la cabellera podías optar por un nada fashion estilo honguito -y que además resultaba económico pues también se llama corte tazón.Ay de uno si iba con las patillas largas, te las verías con un buen jalón que te haría ver más que a Judas Calato, a Monique Pardo calata. Además de ello, cabe recordar a aquellos maestros que ostentaron el cargo de subdirectores como el profesor Pérez Vargas que realmente era una mixtura entre el Profesor Jirafales, Elmer Gruñón y un cachaco del Leoncio Prado. Semejante especimen producía un temor absoluto incluso entre los más bravucones de 5to de secundaria, con quienes realmente se mostraba como un profesor amigable que sólo se ponía un disfraz diariamente para imponer respeto. Otra respetable señora de este clan fue la queridísima "miss" Consuelo .... simeplemente bárbara con su cabello bien peinado al estilo lengÜetazo, su cuerpito de metro 55, y sus imponentes senos encopetados, que seguramente en otra época fueron objeto de lujuria juvenil. Ella ha sido la reseña más presente que tengo en mi memoria de lo que se llama protocolariedad, es decir, todo debía seguir el orden interno y zanseacabó. Por eso, cuando me dieron mis ataques de rebeldía gracias a mi amigo Manuel ella puso el grito en el cielo... Recuerdo tan claramente cuando nos pintamos un mechón rubio y escribimos un libro llamado las Porquerías de la Vida. Horrorizada ante esto, nos sacó del salón y decomisó nuestra creación recomendándonos que mejor escribiéramos sobre las flores y que Jesús nos ama y bla bla. Personalmente, tomé ese incidente como un triunfo ante lo que había sido una vida de ser el chico tranquilo, estudioso y que no mata ni una mosca.